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May 01

La serpiente del tiempo

Por Alberto Marrero

El cuento que hoy propongo a los lectores se titula “A vuelta de página” y es de la autoría del narrador Jorge Godofredo Silveira (Cabaiguán, 1961). La historia tiene los ingredientes típicos de la literatura juvenil fantástica: magos, brujerías, espadas, arcos, castillo, casa misteriosa, anciano también misterioso, una biblioteca con libros que parecen seres vivos y que pasan de la letra escrita a las paginas en blanco y, al final, constituyen un solo libro, con una sola narración.

La literatura puede ser eso: una sola historia contada de infinitas maneras. Narrada con destreza, Godofredo crea una atmósfera que va hechizando poco a poco al lector.

El personaje central es una joven universitaria que se ve atrapada por la lluvia en el portal de una casona antigua. La curiosidad y una aldaba en forma de lagarto la llevan a tocar en la puerta. Un viejo la invita a pasar y, a partir de ahí, comienzan a ocurrir cosas extrañas que la sumen en un estado de perplejidad casi obsesiva. En la biblioteca de la casona (otrora almacén de víveres), Alejandra se entrega a la lectura de un libro que rápidamente la atrapa y la hace regresar una y otra vez a la casa. El viejo la deja pasar y ella corre a la biblioteca donde reanuda la lectura del libro, que es interrumpida siempre por el primero en el momento más interesante del relato y luego la obliga a marcharse. La estructura del cuento incluye la historia que Alejandra lee y cuyo desenlace nunca logra alcanzar. Un suceso se lo impide, algo inesperado que no revelaré y que le proporciona al texto esa atmosfera de enigma que los lectores de seguro agradecerán.

Como en otras ocasiones, llamo la atención sobre la eficacia del lenguaje y la estructura del texto. Jamás lo hago por una cuestión meramente didáctica, sino porque me gusta recalcar la importancia de estos dos elementos a la hora de narrar una historia. Por otro lado, presiento también un aire filosófico que sopla en el relato y que le imprime a mi juicio una fuerza mayor. El tiempo no tiene comienzo ni final, es solo una serpiente que se devora a ella misma para nacer de nuevo, dice el personaje del mago.

La obra de este escritor ha recibido premios y reconocimientos como los premios La Edad de Oro (2006), La Rosa Blanca (2007), Eliseo Diego (2008) y el premio de la ciudad de Sancti Spíritus (2013). Ha publicado: Razones de peso (Luminaria, 2002); Pon tu mano en la mía (Luminaria, 2005); La Tumba y las medallas (Luminaria, 2006); Abrir ciertas ventanas, antología del cuento espirituano (2006); La pared transparente (Gente nueva, 2007); ¿Por qué callan los corderos? (Luminaria, 2008); Si usted aprendió a besar en checo (Ávila, 2009); Los gatos bailan de madrugada (Luminaria, 2010) y otros títulos, algunos de ellos por editoriales de España y Portugal.

Tomado de Cubaliteraria

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