Estreno Omega 3, película CF cubana, en los cines del país.

Omega 3 próximo estreno del cine cubano

 A partir del jueves 21 de agosto el largometraje Omega 3 de Eduardo del Llano estará en los cines del país. La cinta, película cubana de ciencia ficción reconocida, recrea una historia futurista que puede catalogarse de tragicomedia de humor negro.

 Omega 3, el segundo largometraje de Eduardo del Llano (Moscú, 1962), prolífero escritor, realizador y guionista, llegará a los cines cubanos a partir del 21 de agosto, como parte de las propuestas estivales del Instituto Cubano del Arte e Industria Cinematográficos (ICAIC). 

Filme Omega 3

Inspirado en un cuento inédito suyo y considerada la primera película nacional de ciencia ficción, la cinta recrea una historia futurista que puede catalogarse de tragicomedia de humor negro, que demanda un complejo trabajo de dirección de arte, fotografía y efectos especiales, a cargo de Rafael Zarza, José Riera y Jorge Céspedes respectivamente.

 En declaraciones a la AIN, Eduardo del Llano explicó que todo sucede en un futuro cercano, situado en un país indefinido, en el que las personas están divididas  no por sus creencias religiosas, la raza, o su poder adquisitivo sino… por lo que comen, por sus hábitos alimentarios en vegetarianos, macrobióticos y ovolácteos (Vegs, Macs y Ollies), entre quienes ocurre una confrontación.

 Si bien especificó que los efectos no podrán competir con Hollywood, están muy bien justificados y muy bien hechos, aseguró el director.

 Refiriéndose a su proyecto, Del Llano resaltó el trabajo de la dirección de fotografía, de efectos especiales y de arte, a cargo de José Riera, Jorge Céspedes y Rafael Zarza, respectivamente. Subrayó que esta última fue una labor centrada en el cuidado de los detalles, para “lograr que cada facción tuviera su estética, diferentes estilos al vestir, incluso símbolos que los definieran como grupo.”

 El autor de El decálogo de Nicanor se encargó de aclarar que la cinta no es realmente el primer acercamiento cubano a la ciencia ficción; para probarlo, mencionó Los desastres de la guerra (2012), de Tomás Piard; y Madrigal (2006), de Fernando Pérez. En ambas, a pesar de que no aparecen robots ni adelantos científicos, se pueden apreciar visiones en torno al futuro de la humanidad. 

En declaraciones exclusivas a Cubacine, Del Llano comenta las motivaciones que le asistieron para contar en imágenes una historia como esta, a través de un género como la ciencia ficción. “Primero, mi cuento preexistente, que constituyó el punto de partida para el guion de la película. Luego, justamente que sea la ciencia ficción un género poco tocado en Cuba, a la vez que efectivo para abordar la temática que me interesa”.

 “Omega 3 salió a partir de un cuento que escribí en el 2010, inédito aún, aunque lo envié a Letras Cubanas a ver si en este filón, cuela. He escrito unos cuantos textos de ciencia ficción, incluso uno de mis cuentos fue incluido en un plaquette que publicó la Editorial Abril en los años noventa que se llamó Criminales”, comentó del Llano.

 “No tengo una formación científica o de ciencias naturales –yo estudié Historia del Arte- y eso me limita un poco. A mí de cuando en cuando se me ocurren algunas ideas que tienen que ver con eso, con el humor, extrapolaciones al futuro de circunstancias, situaciones sociales, de aquí o del mundo”, explicó el director y agregó  que “Omega trata sobre un futuro en el que la dieta ha conducido al desenlace de situaciones extremas que implican guerras. Este filme forma parte un poco de la cruzada que empezamos con Vinci, y con otras películas como Juan de los Muertos (Alejandro Brugués, 2011), que pretende que el cine cubano -sin dejar de tocar otros temas de la realidad- se abra a otros géneros.

 Tratamos de hacer ver que no necesariamente hay que dejarles estos temas a los norteamericanos, ni hay que tener muchos recursos, ni mucho dinero para hacerlo, lo que no significa que esta película no vaya a tener efectos especiales. Va a tener algunos, pero digamos no vamos a competir con Titanes del Pacífico, pero tenemos gente que lo puede hacer bien, con una calidad competitiva.

 “Es la proyección futurista de una realidad que tiene que ver con la dieta, que se desarrolla a fines de este siglo – nunca se dice el año- pero lo que nos hemos construido es como una realidad del 2090 o algo así”.

Fotograma del filme

 Protagonizan el filme Carlos Gonzalvo, Dailenys Fuentes,  Héctor Noa, junto a Carlos Massola y Edith Massola, Manuel Romero y Omar Franco. Gonzalvo, el popular Mentepollo de la serie televisiva Deja que yo te cuente, en este filme realiza su primer personaje principal y agradeció al realizador el ver más allá de su trabajo como humorista.

A continuación incluimos una entrevista al director realizada por Oncubamagazine.com

 Del Llano es un realizador que lucha por no repetirse a sí mismo, y esta nueva entrega no repite fórmulas ni estructuras preestablecidas en su obra, aunque recurre a su bagaje como escritor del género para entregarnos esta cinta compleja, diversa y que discursa sobre la intolerancia en las relaciones humanas.

 “Omega 3 es un cuento mío. Lo que más conoce el público de lo que he escrito es lo humorístico pero soy un apasionado de la ciencia ficción y tengo una novela publicada por Letras Cubanas llamada Obstáculo, y también varios cuentos. Es  un género que me gusta mucho, que consumo bastante tanto en la literatura como en cine. Como mi formación es humanista, estudié Historia del Arte y no soy un científico, puedo escribir solo un tipo de ciencia ficción que tiene que ver con las relaciones interpersonales entre los personajes con conflictos que puedan generarse, mis historias no hacen hincapié en la tecnología”, expresó el cineasta a OnCuba.

 ¿Qué  subgénero de la ciencia ficción explora con Omega 3?

 En esta historia, como en las otras que he escrito, se evidencia una especie de traslación al futuro que se verifica en el presente y que hiperbolizo en este tiempo. Será una cinta catastrofista post apocalíptica. Normalmente estas son películas que se desarrollan luego de una guerra mundial o de una catástrofe natural y sus derivados, estamos en presencia de una tierra eminentemente devastada llena de ciudades en ruinas y escombros.

 ¿Tendrá el filme algún punto en contacto con la realidad cubana?

 Siempre emergen puntos en contacto, aun sin proponerme significados subtextuales. No voy a dejar de ser incisivo en mi obra. Por ejemplo, mi anterior trabajo, Casting, tiene 41 minutos, es un mediometraje relacionado con la realidad, con cómo los artistas y en general todos los cubanos sacrificamos algunos principios éticos más de lo debido por obtener lo que queremos. Ya Vinci, no es que no aludiera a la contemporaneidad cubana, pero no era solo sobre la Cuba actual, sino sobre el mundo en general. En esta película pasa lo mismo. Puede tener tantas lecturas como espectadores la vean, pero hay algo más, tiene que ver con la intolerancia. Todo transcurre en un momento determinado a finales del siglo XXI, no se dice el país y tratamos de que tanto el vestuario como la vegetación que se aprecia no aludiera en lo más mínimo a ningún país en específico.

 ¿Cuál fue el criterio de selección para las locaciones?

 Hay muchas locaciones y también filmamos en estudio. Hemos encontrado muy buenos sitios  subterráneos con tuberías, lúgubres, y las puertas son estilo submarinos que se abren con manivelas, se aprecian cadenas colgando, artefactos y maquinarias metálicas a lo Blade Runner. Es precisamente ese tipo de ambiente el que quisimos capturar. Tenemos más de una decena de locaciones sin ser una película hollywoodense, no tenemos tanto presupuesto pero nos esforzamos porque quede decorosa.

 ¿A qué retos se enfrentaron fundamentalmente?

 No tenemos muchos efectos especiales pero esperamos que con los que contamos seamos competentes. Aspiramos a que no se diga que “para ser Cuba está bastante bien”, no queremos esa exclamación lastimera. En una película como esta, el mayor reto y lo más complicado son siempre los efectos digitales, pero nos salvamos de esto porque tenemos especialistas con nivel internacional. Lo más complejo es todo lo que se escapa de lo digital como la ropa y los utensilios que utilizamos.

 ¿Con quiénes trabajó?

 Tenemos un gran diseñador de vestuario que es Vladimir Cuenca y Celia Ledón que se han especializado en realizar vestuario con desechos y logran texturas y diseños muy interesantes con neumáticos y bolsas de plástico. El director de arte es Rafael Zarza, quien me sedujo desde el principio, pues en nuestra primera entrevista trajo un montón de bocetos como un niño que hace sus robots. También el joven Ivan Alberto Lamothe tuvo que diseñar desde el dinero hasta los posibles envases del Omega 3, una de las posibles lecturas de la película es literal y tiene que ver con este suplemento alimenticio.

  ¿Y los actores?

 Considero que son una carta de triunfo. Tenemos en los protagónicos a Carlos Gonzalvo, Daylenis Fuente y Hector Noas,y en otros roles también importantes tendremos a Omar Franco, Edith Massola, Carlos Massola, Manuel Romero, y Jazz Vilá. Hay una escena con 40 soldados a los que tuvieron que diseñarle y coserle  unos peculiares uniformes que no se parecen a los del ejército de ningún país.

 La televisión nacional se ha caracterizado por realizar aventuras de ciencia ficción, ¿cómo logró diferenciar al filme de estos trabajos que aún viven en el imaginario de los cubanos?

 Te confieso que nuestro principal temor era que se pareciera a una aventura televisiva, desgraciadamente decadente todas. Shiralad era de héroes y de espadas y de cierta forma de ciencia ficción pero fue digna en su momento. Nuestra película carece de ese sabor medieval de héroes y victorias como aquella aventura, por ejemplo. Esta es una historia anti utópica y el héroe es Gonzalvo, que es una actor extraordinario pero con físico de antihéroe.

 ¿De qué elementos se valió para no resultar reiterativo?

 Tengo en la fotografía a Pepe Riera que es formidable. He tratado de que haya una mezcla entre la estética de películas norteamericanas como La Matrix, que está llena de manchas de grasa y de cadenas que cuelgan del techo, de un mundo que está desbaratado pero en el que al mismo tiempo aprecias los últimos adelantos tecnológicos, aparatos de última generación. Ese contraste traté de mantenerlo, ruinas con computadoras holográficas  mezclado con ese sabor retro como hizo Ridley Scott en Blade Runner. Buena parte del truco está en la iluminación de los ambientes que se crearon. Creo que hemos sido muy cuidadosos en esos detalles de diseño de interior y en la luminotecnia para que se aprecie el lenguaje cinematográfico, teniendo en cuenta que para nosotros los cubanos hay cosas que son ciencia ficción y que para cualquier ciudadano del mundo son cosas que conocen desde hace diez años. Tratamos de hacer muchos guiños, como por ejemplo con el dinero del futuro que creamos y que tiene el aspecto del dólar pero los colores del euro. A nivel simbólico e ideológico tiene mucho que ver con lo que en un futuro podría suceder. Es como que se unieron ambas monedas y queda en incógnita quién conquistó a quién. No te voy a decir qué tiene en el centro el billete.

 

 Tomado de:

http://www.juventudrebelde.cu/cultura/2014-08-18/omega-3-proximo-estreno-del-cine-cubano/

http://www.cubacine.cult.cu/noticias/%C2%BB-de-visita-en-el-set-de-omega-3-nuevo-proyecto-de-eduardo-del-llano

http://www.cubacine.cult.cu/noticias/%C2%BB-omega-3-ciencia-ficci%C3%B3n-lo-eduardo-del-llano

http://fotografocubano.blogspot.com/2013_11_01_archive.html

Omega 3, un estreno de ciencia ficción para el verano

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